Lo de ayer del festival de 3er certamen de la historia viva del flamenco, fue los más cercano a volver mentalmente a esos grandes ciclos ya irrepetibles que se vieron en Sevilla a finales de los 80, como “cita en Sevilla” o ya en los 90 con “leyendas de la guitarra”.
En aquellos entonces las grandes estrellas de diferentes géneros pasaron todas por Sevilla y donde una generación de sevillanos tuvimos la suerte de ver desde Miles Davis a B.B. King, de Joan Baez a The Kings, de Frank Zappa a Leonard Cohen o The Kinks o los más granado del panorama nacional con Radio Futura, Loquillo y Trogloditas, Gabinete Caligari, El Último de la Fila, Mecano, Joan Manuel Serrat…
Ese ayuntamiento de Manuel del Valle, y esa coyuntura socio económica y política de los irrepetibles 80, era muy sensible también al flamenco y en el “cita en Sevilla” actuaron Paco de Lucía, Camarón, Rancapino, Enrique Morente, Chocolate, Manolo Sanlúcar, Farruco, Fosforito, Pata Negra, Veneno, Kiko Veneno y… Lole y Manuel.
Mucho ha llovido desde entonces (no hablo de los últimos meses solo, vaya tela) pero sin embargo el tiempo nos ha llegado para tener la suerte venir a un cartel plagado de unos nombres que lo fueron todo en aquel tiempo y que ayer pudimos disfrutarlos.
A la memoria de Márquez el Zapatero, Torombo hizo las veces de presentador, aunque lo mejor que hizo lo van a ver ustedes abajo del todo. La diputación de Sevilla ofreció una placa al homenajeado que recogió el presidente de la peña Flamenca de Villanueva del Ariscal D. Manuel Macías.
Abrió la noche Lole Montoya, una verdadera leyenda que viene ahora de sacar nuevo trabajo y que tendrán pronto la oportunidad de ver en directo. La suerte de escuchar Dime, Todo es de color, Un cuento para mi niño o Romero Verde, en directo…algo a lo que ya no aspirábamos.
Después cantó Isabel Malena, con dos cantes impregnados de su casa y de su tierra. Seguiriyas que cierra con ese macho tan bonito de Manuel Molina y bulerías de Lebrija. ¡Como nos recuerda a su hermano!
El tercero en salir al escenario fue Diego Vargas Camacho “El Boquerón”, uno de los cantantes preferidos de Manuel Bohórquez. Salió por soleá de Triana altísimo en la primera letra, que ya tuvo que mantener en todo el cante donde se cantó esa letra de los cuatro puntalitos de Triana. Ole!.
Cerro el acto Antonio Canales, otra leyenda.
Un cartel se me antoja difícil de repetir y que ayer nos habló de un tiempo nítido de Sevilla, de unos ecos que marcaron la historia de la ciudad y del flamenco.
Aqui les dejo un poco del fin de fiesta.
Comentarios
Publicar un comentario