La Mano de Fátima, conocida también como jamsa (cinco) en árabe, es un símbolo preislámico ampliamente utilizado en los países árabes y otras culturas del Mediterráneo. Representa una mano abierta con cinco dedos simétricos y se emplea como amuleto protector contra el mal de ojo, las desgracias y las energías negativas.
Ayer noche, la Peña Torres Macarena fue testigo de la actuación de Antonio Dorrey de los Santos, conocido artísticamente como Agujetas Chico. El nieto del legendario Manuel Agujetas de Jerez que demostró todo lo que le duele ese flamenco que corre por sus venas.
El recital comenzó con unos tientos tangos. Agujetas Chico, visiblemente nervioso, parecía que le sobraba toda la ropa, que se fue quitando botón a botón. La presencia del magnífico guitarrista Manuel Valencia a su lado lo atemperaba, brindándole el sitio para asirse y para enfrentar las tablas.
Solo al principio y en ese palo sonó a canasterillo, pero pronto se enderezó con una malagueña grande del Mellizo, que terminó por una rondeña abandolá. Quizás esta última no encajaba del todo tras el estilo grande del de Cádiz.
La soleá por bulería fue quizás lo más interesante. Al de la bajañí le sonaba como si fuera un arpa, siendo el metrónomo jerezano perfecto para la voz de Agujetas Chico que se iba encajando. Cerró el primer pase con unos fandangos.
En el segundo pase, Agujetas Chico empezó por soleá, acordándose mucho de su abuelo Manuel y de la soleá de Cádiz que cantaba Tomás Pavón de “a mi mare de mi alma”. Cierra creemos que por Frijones.
Después toná que sonó a su tío Antonio, para introducirse en las seguiriyas por estilo de Paco la Luz “Nunca yo había pensao, el aborrecerte, pero siguiendo por ese camino, te aborrezco a muerte”, Luego Manuel Torre y cierra por cabal de Juan Junquera “Se lo pido a la estrella, la del alto cielo, que me llevara siquiera una horita, con mi compañero”.
Vuelve al fandango y pone el broche de oro, al espectáculo con unas bulerías que acaba bailando junto a su mujer.
El cantaor se mostró humilde, (que no es poco para un agujeta) y honesto en la interpretación, lo que le valió el aplauso del público. Haciendo memoria quizás sea el primero que viene desde Jerez desde hace mucho mucho tiempo que se hace los 8 palos en esta peña. ¡Bien por él!.
Antonio Dorrey de los Santos lleva el tatuaje de la mano de Fátima en su antebrazo izquierdo, esperemos que este amuleto le traiga suerte en el cante.
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